Una Vez al Año

Ilusión - Navidad - La Brújula

Una vez al año salgo a la calle como más ligera, con una alegría justificada en nada. Pero es una alegría que me realimenta de energía positiva, y hace que sea más difícil que el día se me tuerza. Sin embargo, mi vecino, el que a menudo porta el ceño fruncido y saluda esquivo, se muestra aún más huraño; una vez al año. Debe ser que le perturba tanta alharaca a cuento de nada. No sé, hay personas a las que les resulta molesta la felicidad obligatoria, ésa que hay que sentir a pesar de que todo siga igual. Seguir leyendo →

Si Pudiera Nacer Dos Veces…

¿Te gustaría nacer dos veces? - La Brújula

Decía una sabia mujer que conocí que había que nacer dos veces y vivir dos vidas: la primera para aprender y la segunda para saber.

La primera vida sería una suerte de aprendizaje, por prueba y error, de cómo funcionan la naturaleza y las relaciones humanas. Con suerte, al final de una vida larga, alcanzamos a comprender las causas que influyen en nuestro destino. A mí, particularmente, me encantaría saber cuánto de lo que poseo, en sentido material y también intangible, se debe a mis acciones y determinación, y cuánto al azar. Eso me ayudaría a tener un mayor control sobre mi vida: a relajarme cuando sepa que algo no depende mucho de mí, y a poner toda la carne en el asador cuando se trate de objetivos alcanzables. Claro, que para fijar objetivos con sentido, es importante conocerse muy bien a uno mismo. Porque, ¿cuántas veces te sorprendes trabajando infinito por alcanzar una meta en la que realmente no crees? A veces, por simple inercia, sigues un camino que no es el tuyo, dejando a un lado lo importante por creer que es incompatible con lo necesario. Definitivamente, a la primera vida le pido enseñarme a conocer mis pasiones, a descubrir mis verdaderas prioridades y mis verdaderas necesidades. Seguir leyendo →